Ciego

sábado, noviembre 24, 2012

¿Cómo somos capaces de hacer cosas que nunca haríamos? Ese estado tan sobrio y a la vez tan ebrio de ilusiones, tan manchado del pasado y tan limpio del futuro, tan puro y a la vez tan negro porque aunque tu sabes que no es así las quimeras te engañan, te hacen creer cosas que no son, te ocultan las verdades o simplemente, aunque te las muestre, tu sigues, sigues intentándolo porque crees, crees en un futuro pero no te das cuenta que ese pasado es imborrable y solo una persona conseguirá borrarlo y esta no lo es.
Las cosas que se fueron para no volver, fueron un hotel de dos estrellas, un motel de solo una, y ahora, ahora que estás fuera de él te das cuenta de lo ciego que estabas, pagar tanto para recibir tan poco, pagar tanto para sufrir tanto, morir en cada silencio para luego renacer en una supuesta ilusión de mejora pero ya, ya estás fuera de ahí, y lo sabes todo, lo malo y lo bueno pero te preguntas ¿si solo recuerdo lo malo, realmente hubo algo bueno? Claro que lo hubo pero fue tan escaso que no fue capaz de paliar todo lo malo.


Ese fuego que me quemaba, ese incendio tan grande que ya dejó de abrigarme y comenzó a quemarme, a quemarme de frío, el frío quema y deja la piel tan roja por esas mentiras, por esa actitud tan fría y desoladora. Fue capaz de hacerme imaginar un futuro con ella pero luego cuando nos separábamos cambiaba. ¿Por qué actúas como si algo tuviera futuro y después dices que no? ¿Por qué me das unas alas tan inmensas y después me las desgarras sin que te importe? Ahora lo sé. Pensaba que eras madura, una mujer, pero no, ya sé que no, no eres más que otra cría normal, una cría que te encuentras por la calle, una persona normal, y eso, algo normal, no es lo que yo necesito, yo necesito un fuego que nunca se apague, una quimera que sin serlo en absoluto lo sea por sus actos y por sus palabras. No necesito perdonarte, ni que me perdones lo único que exige nuestros respectivos perdones son mis sentimientos. ¿Los tuyos? Lo dudo, nunca tuviste de eso. Nunca supiste pensar en mi, solo anteponías a otras personas y a tus deseos, nuca estaba yo por delante de algo, como si yo no fuera nada. Cuando, en realidad, compartiste las cosas más profundas de ti conmigo pero me pregunto que si si eso era verdad y sé que no, por eres así, eres ese cáncer que entra y te destroza sin saberlo, que te hace creer en mejorar y luego empeora.

Las cosas que hacemos por estar ciegos son tan enormemente grandes... llegas a pensar que una persona puede ordenar el caos de tu mente y corazón. Escribes poemas, le dedicas frases, momentos que nunca nadie le dará y si lo hacen no serán tan puros como los tuyos pero ya me da igual. Sus promesas ya están rotas y ahora me da todo vueltas pero no importa, solo es otra persona que no era lo que decía ser, era lo que mostraba, otra persona normal, otra persona igual a todas.

Fui capaz de abrir los ojos, de verlo todo y ahora por favor, aléjate arpía porque yo ya te saqué de mi vida, me arrancaste mis enormes alas, ahora póntelas y vete, solo te pido eso, vete, no pidas explicación porque vendiste todo lo que sentía demasiado barato y yo que penaba que eso no tenía precio. Creerás que soy un monstruo  pero no, no lo soy. Mirate al espejo, piensa, coge todas mis poesías y rómpelos, porque no los mereces. 

Siento que estoy siendo tan duro, tan amargo con ella pero y qué, porqué tengo que dedicarle más pensamientos a quien no lo hizo conmigo. Solo deseo una cosa, que llegue ya de una vez la mujer de mi vida y me haga olvidar el nombre de todas las anteriores.

2 Comentarios

  1. Guau, estoy anonadada con tu forma de escribir..
    espero que sigas escribiendo, para poder seguir leyendote.
    Un abrazo.

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